Valles Ordesa y Bujaruelo (25 y 26 de mayo 2013)















Esta entrada está dedicada a Joan y Mary, nuestros dos compañeros de esta escapada.  Con ellos hemos descubierto, entre otras muchas cosas, la civilización sumeria XD

Fue nuestra tercera vez en Ordesa y primera en Bujaruelo. No hay palabras para describir la belleza de cualquier parte del Pirineo. Simplemente hay que estar allí, caminando por sus rutas y sintiendo la calidez o la frescura del camino bajo los pies desnudos, para sentirlo en toda su plenitud.

Esta vez estuvimos alojados en el municipio de Torla, (precioso pueblecito de cuento al ladito del parque Nacional) en la “Casa Silverio”. Un apartamento completo, con cualquier cosa que podíamos necesitar y el personal majísimo, que nos hicieron sentir como en casa. Lo recomendamos al 100%. Si vais a Ordesa no dudeis en alojaros allí!  http://www.ordesa.net/casa-silverio/index.html

Paseando por la Sierra de Irta. 12-05-2013











Aparcamos el coche en Alcossebre. De allí fuimos caminando hacia el faro. Desde el faro y en paralelo a la costa, llegamos hasta la Cala Cubanita. En todo momento con el azul intenso del mar a la derecha y el verde de la montaña a a izquierda, precioso! Al llegar a Cala Cubanita giramos a la izquierda y nos adentramos en el bosque, hasta llegar a la Font de la Parra. Desde allí empezamos la subida al Pico Campanilles. El ascenso ofrece vistas espectaculares, dignas de un documental dedicado a la montaña y costa Mediterranea. En algunos momentos la subida se hace pesada. Ya hace demasiado calor!! Desde el Pico comenzamos el periplo hacia la ermita de Santa Llucia, que debería estar cercana al pueblo. Durante el recorrido se ve, no demasiado lejos, el Castillo de Xivert. Por fin, tras un largo paseo, llegamos de nuevo a Alcossebre! Felices de haber conseguido una vez más, terminar una ruta en un lugar que no conocíamos. La Sierra de Irta ofrece paisajes de ensueño y los tenemos cerquita de casa ;)

¿Conoces la Calderona? (4 de mayo de 2013)







Parque natural de la Sierra Calderona, está “a tiro de piedra” de la ciudad de Valencia. Es la sierra más cercana a nuestra casa y no la conocíamos! Precisamente por eso, por estar tan cerca de nosotros, siempre hemos pensado que en cualquier momento podríamos ir allí. Y el pasado domingo decidimos que era un buen día para visitarla. Dimos una vuelta por el Garbí (600m), Por la Cartuja de PortaoCoeli (que nos quedamos con ganas de entrar, pero no está permitida la visita al interior) y después nos fuimos a Rebalsadors (802 m). Muy buenas vistas. A mitad ruta vimos a un caminante solitario, un chico de pocas palabras que se unió a nosotros (o nosotros nos unimos a él) hasta casi el final del camino. En total estuvimos caminando algo más de 4 horitas. Fue un relajado paseo para una mañana de domingo.

Nevada en la Sierra de Enguera (Valencia)

Aunque este año, en la ciudad de Valencia apenas hemos notado el invierno... en el resto de España ha nevado muchísimo! Incluso en el interior de la provincia valenciana hemos podido ver la nieve en lugares que hacía tiempo no veíamos.




Sierra Norte de Guadalajara











Estuvimos en el Hayedo de Tejera Negra haciendo dos rutas. La senda de las Carretas (de 6 km) y la senda del Robledal. Fueron rutas con algo de nieve a la que nos empezamos a acostumbrar. Y con hielo, que nos hizo resbalar varias veces… estamos empezando a pensar que habría que equiparse algo mejor para hacer cierto tipo de rutas… ¿crampones? Jeje XD Tapados hasta las orejas y después de haber almorzado tortilla y jamón con pan de aceite recién hecho, comenzamos la senda de 17 km del Robledal. La ruta fue muy variada. Tuvimos nieve y hielo. Contraste de colores: verdes, blanco y ocres. Incluso un arcoiris completo. Atravesamos el bosque de hayas, que había soltado la hoja y parecía mágico y misterioso, como el de Caperucita Roja. Sobre la mitad de la ruta, llegamos a una zona de parking y allí estaba el apicultor del pueblo con su miel sin control fitosanitario, natural como la vida misma XD Le compramos medio kilo y seguimos la ruta. El camino sigue el curso del río hasta llegar al otro parking, donde está el centro de interpretación y donde estaba nuestro coche. Volvimos rápidamente con la mente puesta en el calor de la chimenea y el olor a leña.

Más Pirineos... ¡Andorra!










Andorra. Este país nos cautivó la primera vez que lo visitamos con el famoso GR11 y con otros senderos preciosos. Es lo que tiene el Pirineo… son montañas que te hacen superarte paso a paso, ruta a ruta, momento a momento… esta vez con algo de nieve. En cada una de las cuatro estaciones está el mismo paisaje pero con diferentes características, diferentes colores… ¡la naturaleza es así de caprichosa!